Energía Termo Solar

La energía solar térmica, también llamada termosolar, es una energía renovable que obtenemos por la captación de la radiación electromagnética del Sol. En función del proceso aplicado, podemos obtener dos resultados, uno es la energía mecánica, la cual a su vez produce energía eléctrica, y el otro es el calor, que puede usarse para el agua caliente sanitaria (conocida como “agua de manos”) o la calefacción. Otro de los usos de esta energía es la climatización de piscinas. 

También se llega a usar para producir lo que se conoce como refrigeración por absorción. Consiste en utilizar el calor para generar frío en los locales en épocas de altas temperaturas. Como ves, este tipo de energía es una buena opción para tu residencia, oficina o negocio. 

Esta energía se cataloga en tres clases: Alta (obtenida en centrales termosolares para generar electricidad, trabaja con unos 500 grados centígrados), Media (trabaja entre 100 y 300 grados centígrados), Baja (adecuada para calentar una vivienda u oficina, por debajo de los 65 grados centígrados). 

Para captar esta energía contamos con una serie de colectores o captadores solares, que son unos dispositivos que recogen la energía solar y la transforman en energía térmica. Los más comunes son los de placa plana, los de tubos de vacío y los captadores absorbentes sin protección ni aislamiento. Los sistemas de captación planos (o de placa plana) con cubierta de vidrio son los más conocidos en la producción de agua caliente sanitaria. El vidrio deja pasar los rayos del Sol, estos calientan unos tubos metálicos que transmiten el calor al líquido de dentro. Los tubos son de color oscuro, ya que las superficies oscuras calientan más. 

Las ventajas que nos brinda este tipo de energía son las siguientes:

- Energía autónoma que procede de una fuente inagotable y gratuita

- Reducción de la emisión de gases causantes del calentamiento global

- Reflejo del ahorro del consumo eléctrico alrededor del 50%

- Valor añadido para tu vivienda o comercio

- Bajo coste en relación al gas o la electricidad

- Recuperación del coste de instalación a medio plazo

Las desventajas que puede suponer son:

- La presencia del Sol no está garantizada y los cambios climáticos son inciertos

- En aquellos períodos del año que tenemos más Sol es cuando menos necesitamos el uso del calentamiento de agua.