Energía Eólica

La energía eólica es aquella que se genera a partir de la fuerza del viento a través de un aerogenerador que transforma la energía cinética de las corrientes de aire en energía eléctrica. Es una de las energías renovables clave para la transición energética y la descarbonización de la economía.

El aprovechamiento de estos grandes molinos (miden entre 80 y 120 metros de altura) dependen de la fuerza del viento, por ello su instalación se debe emplazar en lugares con gran predominio de viento. 

Los aerogeneradores han de orientarse en la dirección del viento, a partir de ahí la fuerza de las corrientes de aire pondrá en funcionamiento las tres principales partes del aerogenerador. En primer lugar encontramos el rotor, su función es captar la fuerza del viento y convertirla en energía mecánica de rotación, seguido de la multiplicadora, que se encarga de elevar la velocidad de giro de 30 revoluciones por minuto (rpm) a 1500 rpm, y por último el generador, que convierte la energía mecánica de rotación en energía eléctrica. 

Todos los aerogeneradores que componen un parque eólico están unidos entre sí por cables subterráneos que llevan la energía eléctrica a una subestación transformadora. Desde ahí es transportada a los hogares, fábricas, escuelas o negocios, a través de las redes de distribución de las distintas compañías eléctricas. 

Cabe mencionar que hay dos tipos de energía eólica, la terrestre, cuyos parques eólicos están emplazados en tierra, y la marina, que se produce en alta mar. En esta última se alcanza una velocidad mayor y más constante debido a la inexistencia de barreras. 

En lo que a las ventajas respecta, recalcamos que es una fuente de energía renovable. El viento es una fuente abundante e inagotable. Con respecto al espacio que ocupa, un campo eólico necesita menos terreno que un campo de energía fotovoltaica. No contamina, es una de las fuentes de energía más limpia detrás de la energía solar. Los costes de las turbinas eólicas y su mantenimiento son relativamente bajos. La actividad agrícola y ganadera convive con la actividad de un parque eólico. 

Por otro lado presenta algunos inconvenientes, como que el viento no es constante y no siempre se cumplen las previsiones de producción. Además precisan de un intervalo de viento, entre los 10 y los 40 km/h. A menor velocidad no resulta rentable y a mayor supone un riesgo para la estructura. Ha de ser consumida inmediatamente, sin ser posible su almacenamiento. Tienen un fuerte impacto paisajístico, la altura de las turbinas está entre los 50 y 80 metros, con lo que son visibles desde largas distancias. Y pueden suponer un problema para las aves, las cuales sufren impactos contra las aspas, que pueden moverse a una velocidad de hasta 70km/h.